Chaco está entre las afectadas por el recorte de giros no automáticos, a pesar de la armonía que mantiene el Gobierno provincial con la Casa Rosada. A la par, la Nación avanza en pasarle el manejo de obras públicas a las provincias, y el gobernador Leandro Zdero ya firmó el acuerdo para continuar los trabajos.
En la antesala del Pacto de Mayo, el presidente Javier Milei espera contar con la firma de los gobernadores para poder implementar la «reconstrucción de las bases de la Argentina». Para ello, el Gobierno negoció durante meses con los mandatarios provinciales para conseguir apoyo. En ese contexto, algunos de los puntos clave que marca el tenso vínculo entre las provincias y la Nación están relacionados con el recorte de transferencias.
Las transferencias que realiza la Nación a las provincias podrían resumirse en dos: las automáticas y las no automáticas. Las primeras son aquellas que surgen de leyes que fijan un porcentaje sobre un impuesto nacional y se reparten entre las provincias. En tanto, las no automáticas responden a criterios discrecionales por los cuales el Gobierno nacional asiste a las provincias para cubrir necesidades, ya sean corrientes (para financiar gastos diarios) o de capital (vinculados a gastos de inversión, obras o compras de bienes).
Una de las cuestiones que preocupa a los gobernadores tiene que ver con la reducción de las transferencias no automáticas, que mes a mes mostraron importantes recortes y acumulan en el primer tramo del año un retroceso superior al 80%. «Las transferencias no automáticas habrían caído un 83% real interanual durante el primer semestre del año», advirtió Nadín Argañaraz, presidente del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF).
De acuerdo a lo que indicó el consultor económico, las mayores caídas se registraron en La Pampa, Formosa y La Rioja. En este último caso, la caída interanual real habría sido del 99%, «una virtual desaparición de los envíos no automáticos».
El dato es significativo, ya que se trata de tres provincias gobernadas por el peronismo: Sergio Ziliotto, Gildo Insfrán y Ricardo Quintela, respectivamente. Ellos tres, al igual que Axel Kicillof (Buenos Aires) y Gustavo Melella (Tierra del Fuego), acordaron no adherir al Pacto de Mayo. En tanto, las menores bajas se observaron en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (-37,3%), Chubut (-52,1%) y Santa Cruz (-57%).
En este marco, es preciso señalar que Chaco también se vio afectada por el recorte de fondos discrecionales; es decir los no automáticos. Es necesario recordar que en la gestión de Jorge Capitanich la provincia era una de las que más recursos recibió por ese medio. Si bien el escenario actual es totalmente diferente a lo que se dio en la anterior administración nacional y provincial, en la gestión de de Leandro Zdero, la Nación giró por adelantado fondos automáticos, lo que permitió mantener la regularidad de obligaciones y responsabilidades corrientes sin contratiempos.
El Gobierno avanza en el traspaso de las obras a las provincias
Por otro lado, en su plan de ajuste, el Gobierno decidió discontinuar más del 70% de las obras públicas que tiene bajo su órbita. Del universo total de 2731 proyectos, 1094 se frenarán y de las 1637 restantes, 914 se traspasarán a las provincias. ¿Cómo? A través de convenios que lleva adelante el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, con los gobernadores.
En las últimas semanas, se firmaron acuerdos con los jefes provinciales de Río Negro, Santa Cruz, Santa Fe, San Juan y San Luis; que se suman a los programas similares acordados con Misiones, Santa Cruz, Catamarca, Chaco, Chubut, Córdoba, Entre Ríos, Jujuy, Mendoza, Neuquén, Salta y Tucumán.