La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) prohibió la elaboración, comercialización, distribución, publicidad y uso de productos de limpieza pertenecientes a las marcas Desolimp y Lenis, luego de detectar que no se encontraban debidamente registrados ante el organismo sanitario.
Las medidas fueron establecidas mediante las Disposiciones 5505/2026 y 5506/2026 , publicadas este jueves en el Boletín Oficial.
En el caso de Desolimp , la investigación se inició a partir de la denuncia de un usuario que manifestó dudas sobre la legitimidad de los productos comercializados bajo esa marca.
A partir de las actuaciones, la Anmat detectó la promoción y venta de distintos artículos, entre ellos desinfectantes, limpiadores, aguas lavandinas, desengrasantes, insecticidas y productos destinados al mantenimiento de piscinas .
Sin embargo, al consultar sus registros, el organismo comprobó que esos productos no se encontraban inscriptos ni autorizados .Además, la autoridad sanitaria de Santa Fe informó que tampoco existían registros provinciales vinculados con la firma y que el domicilio declarado por la empresa en esa provincia resultaba inexistente.
Ante esta situación, la Anmat resolvió prohibir todos los productos de la marca al señalar que se desconocen sus condiciones de fabricación y que tanto los establecimientos elaboradores como los productos domisanitarios deben contar con las habilitaciones correspondientes antes de poder ser comercializados.
También prohibieron todos los productos Lenis
A través de la Disposición 5506/2026, el organismo adoptó una medida similar respecto de la marca Lenis , cuyos productos quedaron prohibidos hasta que sean debidamente regularizados.
La decisión comprende limpiadores, desengrasantes, repelentes ambientales, productos para acabado de superficies, desinfectantes, aguas lavandinas y artículos para el tratamiento del agua de piscinas.
Según detalló la Anmat, ninguno de los productos investigados figuraba inscripto ante el organismo y tampoco pudo identificarse un establecimiento habilitado como responsable de su elaboración.
La consulta realizada ante la autoridad sanitaria de la provincia de Buenos Aires tampoco permitió encontrar registros provinciales vigentes.
Frente a estas irregularidades y al desconocerse las condiciones en las que fueron fabricados los artículos, el organismo dispuso impedir su comercialización y distribución al considerar que podrían representar un riesgo para la salud de los consumidores .