La situación judicial de Agostina Páez, la abogada argentina detenida en Río de Janeiro tras ser acusada de realizar gestos racistas, se complicó en las últimas horas, ya que la Justicia de Brasil resolvió elevar la causa a juicio y rechazó los planteos presentados por su defensa.
La joven permanece en territorio brasileño, ya que tiene prohibido salir del país mientras avanza el proceso judicial.
En declaraciones al canal Todo Noticias (TN), Páez explicó que el Ministerio Público Fiscal desestimó los argumentos de su defensa. «Rechazaron toda la defensa. Elevaron la causa a juicio y pidieron que se fije una nueva fecha de audiencia», sostuvo.
Días atrás, sus abogados habían presentado un hábeas corpus de 50 páginas en el que cuestionaban el procedimiento y solicitaban garantías legales.
Según relató su padre, Mariano Páez, el recurso detallaba horarios, circunstancias del hecho y referencias a cámaras de seguridad que, de acuerdo con la estrategia defensiva, no habrían sido incorporadas al expediente.
LA ACUSACIÓN CONTRA PÁEZ
La abogada está imputada por el delito de injuria racial, figura que en Brasil contempla penas de entre 2 y 5 años de prisión.
El episodio que originó la causa ocurrió el 14 de enero, en un bar del barrio de Ipanema. La acusación sostiene que, tras una discusión por la cuenta, la joven realizó gestos racistas hacia empleados del local.
Por su parte, Páez afirmó que también recibió gestos ofensivos por parte del personal del establecimiento, aunque —según indicó— esa circunstancia no fue considerada en la imputación.
Con la elevación a juicio, el proceso entra ahora en una nueva etapa, mientras la abogada continúa a disposición de la Justicia brasileña.