Inglaterra y Ghana empataron 0 a 0 en la segunda fecha del Grupo L del Mundial 2026 en un partido aburrido con pocas oportunidades para ambos equipos. El conjunto africano impuso su rigor defensivo mientras que los europeos no tuvieron elementos para quebrar el muro
Los de Thomas Tuchel venían de un gran triunfo ante Croacia, con una buena performance de su goleador y gran estrella Harry Kane. En tanto el conjunto dirigido por Carlos Queiroz había vencido a Panamá por la mínima en un partido ajustado. Ambos llegaban con la oportunidad de sacar un triunfo que los deposite en los dieciseisavos de final. Se anticipaba un partidazo, en el que los dos iban a arriesgar y habría muchas oportunidades de gol, contraataques y roces. Pero en Boston se vivió uno de los peores partidos de lo que va del campeonato. Al cabo de los primeros 45 minutos las jugadas claras de gol eran un tesoro demasiado preciado y casi imposible de encontrar.
Los británicos estuvieron lejos de aquella versión mostrada días atrás con cuatro goles y momentos de alto vuelo. El equipo tuvo la pelota y dominó el partido, pero no tuvo creatividad para entrar en una defensa cerrada y ordenada que bloqueaba los caminos para llegar a Jude Bellingham y Harry Kane. Para el conjunto africano el punto era un triunfo buscó defenderlo con máxima concentración y los ingleses se repitieron en intentos frustrados con centros desde las bandas que buscaban a Kane pero encontraban una frustración tras otra.
Apenas un tiro lejano de Declan Rice, y un centro de Madueke que nuevamente el número 4 británico cabeceó, pero sin potencia ni precisión. Acá no sirvieron las pausas de hidratación, ni el entretiempo para que el partido cambie de rumbo y la segunda mitad continuó por el aburrido sendero del empate con pocas emociones. Tuchel buscó respuestas en el banco de suplentes y envió a la cancha a Saka, Eze y Morgan Rogers. Pero apenas hubo una escapada de Madueke pero su tiro fue desviado por un defensor y un remate de Harry Kane que contuvo el arquero ganhés Benjamin Asare. En total, Inglaterra probó más de 15 veces al arco, pero de esos intentos solo dos remates fueron al arco y no tuvieron un peligro real.
La más clara la tuvo Ghana a 15 minutos del final del partido. Prince Kwabena Adu quedó mano a mano tras una corrida por la derecha, pero no pudo controlar bien el balón y terminó tropezando en el momento de la definición, luego desde el suelo pudo patear pero chocó contra Semenyo. Su compañero tapó el gol y encima estaba en offside por lo que todo terminó en un tiro libre para Inglaterra.
En los últimos diez se rompió la defensa africana e Inglaterra tuvo su gran chane, centro de James desde la derecha, cabezazo de O’Reilly que revienta el travesaño y la pelota quedó flotando en el medio del área esperando por el remate de Harry Kane. El 9 tuvo una oportunidad inmejorable para ganarlo. Solo, de frente al arco y con el arquero en el suelo, pero su tiro fue demasiado potente y se fue muy muy lejos. Marc Guéhi tuvo la última con un buen cabezazo que rechazó la defensa ghanesa como durante toda la noche.
El empate fue celebrado como un gran triunfo por los jugadores de Ghana, que rescataron un punto de su partido más difícil y prácticamente se aseguraron el pasaje a la próxima ronda.