La medida busca fortalecer la prevención y la respuesta frente al riesgo de inundaciones y crecidas durante el período 2026-2027. El plan alcanza a ocho provincias de la Cuenca del Plata, entre ellas Chaco, y prevé un sistema escalonado de intervención que involucra a municipios, provincias y organismos nacionales.
El Ministerio de Seguridad Nacional aprobó el «Plan de Coordinación Federal ENOS 2026/2027», una estrategia destinada a organizar la respuesta del Estado ante un escenario de mayor riesgo de inundaciones y emergencias hidrometeorológicas asociado a un posible desarrollo del fenómeno El Niño.
La medida fue oficializada este martes mediante la Resolución 559/2026 y encomienda a la Agencia Federal de Emergencias (AFE) la coordinación del plan, así como su actualización en función de la evolución de las condiciones climáticas.
La decisión se fundamenta en los pronósticos que anticipan una transición hacia condiciones compatibles con el fenómeno El Niño /Oscilación del Sur (ENOS), con probabilidades superiores al 70% desde el invierno y un incremento del riesgo de lluvias por encima de lo normal durante la primavera y el verano 2026-2027, especialmente en la Cuenca del Plata.
El plan contempla inicialmente a ocho jurisdicciones: Chaco, Corrientes, Misiones, Formosa, Santa Fe, Entre Ríos, Buenos Aires y Ciudad Autónoma de Buenos Aires. No obstante, el documento aclara que podrá extenderse a otras provincias si la evolución del fenómeno así lo requiere.
La medida estará vigente desde el segundo semestre de 2026 hasta el segundo semestre de 2027, aunque podrá modificarse si cambian las condiciones meteorológicas o las necesidades operativas.
Cómo funcionará la respuesta
La estrategia mantiene el principio de subsidiariedad previsto en la legislación sobre protección civil: la primera respuesta estará a cargo del municipio afectado; si su capacidad resulta insuficiente intervendrá la provincia y, solo en caso de ser necesario, se desplegarán recursos nacionales.
De esta manera, la Nación actuará como complemento de los sistemas locales y provinciales, evitando superposiciones y centralizando la coordinación cuando la magnitud del evento lo justifique.
Qué acciones prevé el plan
Entre las principales medidas se encuentran:
- Reuniones periódicas de coordinación entre Nación y provincias.
- Monitoreo científico semanal del fenómeno ENOS.
- Actualización diaria de información georreferenciada.
- Activación de sistemas de alerta temprana por crecidas y tormentas severas.
- Elaboración de informes operativos diarios.
- Despliegue escalonado de recursos nacionales cuando la emergencia supere la capacidad provincial.
Además, se prevé la utilización de hospitales móviles y puestos médicos avanzados cuando sea necesario, junto con el apoyo de Vialidad Nacional, Fuerzas Armadas, Fuerzas Federales, el Servicio Meteorológico Nacional, el Instituto Nacional del Agua y otros organismos especializados.
Tres niveles de intervención
El documento establece un esquema de respuesta dividido en tres niveles:
- Nivel 1 (verde-amarillo): la emergencia es atendida con recursos municipales y provinciales, mientras la AFE realiza tareas de monitoreo.
- Nivel 2 (amarillo-naranja): se incorporan recursos nacionales ya presentes en la jurisdicción y la AFE coordina y asesora las operaciones.
- Nivel 3 (naranja-rojo): se movilizan recursos nacionales adicionales provenientes de otras provincias, con intervención directa de equipos especializados de la Agencia Federal de Emergencias.
El antecedente que motivó el plan
El documento recuerda que el episodio de El Niño registrado entre 2015 y 2016 provocó daños valuados en más de US$687 millones y pérdidas económicas superiores a US$3.065 millones, según un informe de la CEPAL.
Aquel fenómeno afectó alrededor de 689.000 kilómetros cuadrados, equivalentes al 18,4% del territorio nacional, alcanzó a 87 departamentos y tuvo impacto sobre aproximadamente 10 millones de personas. Entre las provincias más perjudicadas figuraron Córdoba, Entre Ríos, Formosa y Santa Fe.