Los bonos soberanos argentinos volvieron a operar en baja este martes 20 de octubre y el riesgo país superó la barrera de los 700 puntos básicos por primera vez en casi un año. A las 10:15, el indicador elaborado por JP Morgan alcanzaba las 710 unidades, 35 puntos por encima del cierre del lunes, con un aumento del 5,2% durante la rueda.
Se trata del registro más alto desde el 24 de octubre de 2025, en medio de una nueva jornada de presión sobre la deuda argentina. Los títulos Globales, emitidos bajo legislación extranjera, mostraban una caída promedio del 1,5% en Wall Street. La tendencia negativa se extiende desde hace varias semanas: estos bonos acumulan pérdidas cercanas al 6% en el último mes, según datos de mercado difundidos por Infobae.
El deterioro se produjo después de que el riesgo país cerrara el lunes en 675 puntos básicos y encadena ocho ruedas consecutivas de subas. Las cotizaciones corresponden a las operaciones de la mañana y pueden modificarse durante el resto de la jornada.
Qué significa que el riesgo país supere los 700 puntos
El riesgo país es una medida de la diferencia entre el rendimiento que ofrecen los bonos de un país y el de títulos comparables del Tesoro de Estados Unidos. En el caso argentino, 710 puntos básicos equivalen a una prima de aproximadamente 7,10 puntos porcentuales por encima de esa referencia.
Cuando los inversores venden bonos y sus precios bajan, el rendimiento que ofrecen tiende a subir. Eso puede ampliar la distancia respecto de la deuda estadounidense y empujar hacia arriba el indicador de JP Morgan. Un mayor riesgo país refleja un financiamiento potencialmente más costoso para la Argentina y dificulta la posibilidad de regresar a los mercados internacionales en condiciones favorables.
Las presiones externas y las dudas sobre 2027
Analistas financieros atribuyen la nueva caída de los títulos a una combinación de factores internacionales y locales. En Estados Unidos, la aceleración de la inflación de septiembre y el incremento de las tasas de los bonos del Tesoro modificaron las expectativas sobre las próximas decisiones de la Reserva Federal. Un escenario de rendimientos altos en ese mercado suele restar atractivo a los activos de países emergentes.
En paralelo, los operadores siguen de cerca las necesidades de financiamiento de la Argentina para 2027, los vencimientos de deuda en dólares y la capacidad del Gobierno para conseguir recursos sin depender exclusivamente de sus reservas u otras herramientas financieras. También se incorpora a los precios la incertidumbre de un año electoral.
Las condiciones externas afectan a distintos mercados, pero los bonos argentinos presentan una sensibilidad particular porque el país todavía enfrenta restricciones para acceder al crédito internacional a tasas sostenibles. Las preocupaciones locales pueden amplificar las ventas cuando los inversores buscan reducir su exposición a los activos de mayor riesgo.
Qué dijo el Gobierno sobre la suba
El lunes, cuando el indicador ya había llegado a su máximo del año hasta ese momento, el vocero presidencial Adrián Ravier minimizó el deterioro y defendió la política económica oficial. Durante una conferencia de prensa en la Casa Rosada, recordó que el riesgo país estaba por encima de los 2.500 puntos cuando comenzó la gestión de Javier Milei y atribuyó el incremento reciente a la incertidumbre internacional.
Ravier sostuvo que el Gobierno considera más sólida la situación actual respecto de diciembre de 2023, pese a que el índice se alejó de los niveles cercanos a 400 puntos registrados meses atrás. Ante las preguntas sobre una eventual modificación del rumbo económico, respondió: «no va a cambiar, no va a haber un plan platita mientras el Presidente Javier Milei siga en funciones».
El vocero también rechazó que los comentarios del ministro de Economía, Luis Caputo, sobre el eventual uso de acuerdos de intercambio de monedas para atender vencimientos expliquen la suba del indicador. Para la administración nacional, el origen principal del movimiento es externo.
Los indicadores económicos que mira el mercado
La atención de los inversores también se concentra en los nuevos datos oficiales sobre actividad y comercio exterior. El INDEC informó el lunes que septiembre cerró con un superávit comercial de 2.976 millones de dólares, resultado de exportaciones por 10.036 millones e importaciones por 7.060 millones de dólares.
El próximo dato relevante será el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) de agosto, cuya publicación está prevista para el miércoles 21 de octubre. Ese informe permitirá conocer la evolución reciente de la actividad en un momento en el que los inversores evalúan las perspectivas de crecimiento, las cuentas públicas y la disponibilidad de dólares para afrontar los compromisos financieros.
Por ahora, la caída de los bonos y el avance del riesgo país exponen la cautela del mercado frente a la deuda argentina. El comportamiento del indicador durante las próximas ruedas será una referencia para determinar si se trata de una corrección transitoria o de un deterioro más prolongado de las condiciones de financiamiento.