El FMI se reunió con un asesor de Milei para avanzar en el diálogo sobre la dolarización

En una noche cálida y con poca humedad del otoño marroquí, el staff del Fondo Monetario Internacional (FMI) se reunió hoy con el asesor económico de Javier Milei en la asamblea anual del organismo en Marruecos, el banquero Juan Napoli. Fuentes ligadas al encuentro indicaron que el encuentro fue “positivo” y se desarrolló durante una hora en el Sofitel Marrakech, en el elegante barrio de Hivernage, que cuenta con cómodas instalaciones, abundantes actividades noctunas y sofisticada comida.

Por parte del Fondo estuvieron el jefe del Departamento del Hemisferio Occidental, Rodrigo Valdes, y el líder del caso argentino, Luis Cubeddu. Aunque los protagonistas indicaron que el contenido no trascendería porque se acordó “confidencialidad”, se supo que el tono fue cordial y que se ratificó que habrá más diálogo luego de los comicios presidenciales del 22 de este mes.

El FMI le desembolsó al Gobierno USD 7.500 millones y el ministro Sergio Massa afirmó que los vencimientos de este mes se pagarán luego de los comicios del 22; la siguiente revisión quedó en stand by a la espera de las definiciones. Milei ya había mantenido un encuentro virtual con ambos funcionarios del Fondo luego de las elecciones primarias de agosto que lo ubicaron en el primer lugar entre los tres principales candidatos presidenciales.

“La discusión fue una oportunidad para intercambiar puntos de vista sobre las perspectivas económicas actuales de Argentina y entender sus prioridades de política económica”, dijo el Fondo en aquel momento.

Según confirmó un portavoz del organismo, “el director del Hemisferio Occidental del FMI, Rodrigo Valdés, y otros miembros del equipo del FMI, se reunieron virtualmente con Milei y su equipo esta mañana”. También en esa ocasión estuvieron Cubeddu, el representante del Fondo en Argentina Ben Kelmanson y Ashvin Ahuja, vicedirector del área. En Buenos Aires, junto a Milei, estuvieron los ex funcionarios Roque Fernández, Carlos Rodríguez y Darío Epstein.

En tanto, desde La Libertad Avanza “se les hizo conocer el conjunto de reformas que se harán en caso de acceder a la presidencia”, se informó públicamente y se detallaron las iniciativas: “Importante ajuste fiscal, más importante que el exigido por el propio FMI; unificación de los tipos de cambio; cerrar el déficit financiero, vía reducción de gastos; abrir la economía; un ajuste que no lo pagará la sociedad ni la producción, si no la política a través de una profunda reforma del Estado; impulso de una modernización de las leyes laborales y promoción de una reforma monetaria que termine con el Banco Central”. En particular, Epstein explicó que en la conversación, “el FMI explicó la naturaleza del acuerdo actual y fecha de vencimiento”, y reveló que la respuesta de Milei a esa información habría sido: “Nosotros no vamos a defaultear ni al FMI ni la deuda soberana”.

Tras la reunión, Valdes indicó en una entrevista que “el señor Milei tocó este tema y ellos tienen un plan que están trabajando todavía y yo no me adelantaría en la discusión. Es algo que toma su tiempo. Ellos han hablado de que esto no se haría al día siguiente si es que ganan la elección. Y es algo además que requiere mucho apoyo político que van a tener que buscar”.

Sobre las consecuencias de una dolarización en la Argentina, el funcionario que audita la región indicó: “El programa del señor Milei implica la dolarización y eso no implica no tener un programa [con el FMI]”.

“Tenemos uno con Ecuador, que es un país dolarizado, y el último fue muy exitoso. Para nosotros es central reconocer la forma que organiza un país su política monetaria, su política cambiaria, temas que son de plena soberanía. Lo que sí nos interesa es que estén las bases macroeconómicas para que esos sistemas funcionen en el largo plazo y que cuando haya cambios la transición mantenga la estabilidad”, aclaró el funcionario del Fondo y ex ministro de Hacienda de Chile.

Cuando se le preguntó si el Fondo apoyaría a la Argentina en caso de dolarizar, aclaró: “Nosotros trabajamos con 190 países, con todas las instituciones posibles que existen dentro de ellos. Lo que nos interesa es que funcionen bien dependiendo de sus configuraciones macroeconómicas. Y algo muy importante para nosotros es que lo que uno haga en el mundo monetario cambiario no sustituye lo que es necesario hacer en el mundo fiscal”.

“Esta parte requiere un esfuerzo enorme de los países y siempre uno entiende que el corto plazo y el largo plazo están en tensión. Pero aquí no hay sustituto para lo fiscal. Todos los países requieren una política fiscal sostenible que lleve a tener deudas no demasiado altas y dolarizar o no dolarizar no sustituye esa tarea”, concluyó Valdes.

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