El barco fantasma del Paraná volvió a moverse: qué pasó con el Uros-Z

En las últimas horas, la situación se repitió: el Uros-Z volvió a desplazarse sin control por el río Paraná. El buque inconcluso de 107 metros, conocido como el «barco fantasma», había quedado varado frente a los barrios Quilmes y Los Astilleros, en Corrientes.

El casco permaneció amarrado durante años en el Astillero Corrientes. Durante el fin de semana del 18 y 19 de octubre, la creciente rompió los cabos que lo sujetaban y lo arrastró cerca de dos kilómetros, hasta dejarlo encallado en la costa correntina. En las últimas horas volvió a desplazarse, en un nuevo episodio que reavivó la preocupación por la falta de control de la estructura.

El Uros-Z no tiene tripulación ni propulsión propia. Por su tamaño y la falta de control, sus movimientos pueden representar un riesgo para otras embarcaciones que navegan por ese tramo del Paraná.

El buque fue concebido como un tanque químico, pero su construcción quedó inconclusa luego de que la empresa que había encargado la obra entrara en quiebra. El casco mide 107 metros de eslora, 14,5 de manga y 6,70 de puntal, y nunca llegó a operar.

No es la primera vez que el Uros-Z se desplaza sin control. En 2018, otra creciente lo soltó de sus amarras y el casco recorrió cerca de 58 kilómetros por el Paraná antes de quedar varado aguas abajo.

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