Este viernes, Pablo Marcos Abel Ocampo y Elías Josué Raúl Ocampo fueron declarados culpables en forma unánime por el jurado popular, por el delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego contra Lucas Agustín Acevedo, ocurrido el 17 de marzo de 2025.
La jueza técnica fue la camarista Lorena Padován, el fiscal de Cámara Juan Martín Bogado, el defensor, Pablo Pascuzzi y como querellante intervino la defensora oficial Nº 15, Antonia Cuadra.
La primera audiencia se desarrolló el martes con la audiencia de voir dire e instrucciones iniciales.
En el segundo día transcurrieron los alegatos de apertura de la acusación y declararon los testigos ofrecidos por fiscalía y querella.
La tercera jornada comenzó con alegatos de apertura de la defensa, luego sus testigos y, al finalizar esta instancia se desarrollaron los alegatos de clausura, instrucciones finales.
Después de dos jornadas de deliberación, en el cuarto día de audiencia, el jurado arribó a sendos veredictos. Primero lo hizo respecto a la culpabilidad de Pablo Ocampo, tras lo cual continuó deliberando hasta arribar al veredicto de culpabilidad de Elías Ocampo.
Las instrucciones iniciales, alegatos de apertura y clausura, instrucciones finales y veredicto fueron transmitidos en vivo a través de www.youtube.com/@juicioporjuradoschaco y quedarán disponibles para su consulta posterior.
EL HECHO
El crimen ocurrió la noche del 16 de marzo de 2025 (falleciendo en la madrugada del 17 de marzo) en la localidad de Puerto Vilelas.
Lucas Acevedo, de 25 años, estaba sentado en una alcantarilla sobre la avenida Avellaneda al 200, en el barrio COOP, un punto habitual de reunión de los jóvenes.
Según la reconstrucción de la Fiscalía, los hermanos Ocampo llegaron en una motocicleta Honda Biz, roja, descendieron e increparon a Acevedo. Cuando uno de ellos sacó un arma de fuego, Lucas intentó escapar arrojándose a un zanjón, pero recibió un disparo por la espalda que le lesionó gravemente el pulmón derecho.
A pesar de la gravedad de la herida, la víctima logró caminar por un pasillo hasta el patio de una vivienda cercana para pedir auxilio. Los vecinos intentaron contener la hemorragia y, antes de perder el conocimiento, Lucas llegó a identificar a sus atacantes ante sus familiares y vecinos, afirmando: «Me dispararon. Fueron Pablo y Elías».
Posteriormente, fue trasladado en un vehículo particular al Hospital Eva Perón de Barranqueras, pero ingresó sin signos vitales, debido a un shock hipovolémico.