Desde el organismo provincial destacan que ha transcurrido más de una semana con el nivel del río en torno a los 5 metros en Barranqueras, una situación «inédita» en los últimos años. De todas maneras, subrayó que para superar la crisis hídrica provocada por la sequía, se necesitan «más precipitaciones», fundamentalmente en el interior provincial. «La situación sigue siendo comprometida, pero tenemos esperanza», dijo Gustavo D´Alessandro.
Después de participar de una reunión del Consejo Hídrico Federal con especialistas de Brasil, Bolivia, Paraguay y Uruguay, el vocal de la Administración Provincial de Agua (APA), Gustavo D´Alessandro aseguró que «de a poco, se está revirtiendo la bajante histórica del Paraná» a la que calificó como «sin precedentes por su extensión en el tiempo». Así, aseguró que aunque la situación «sigue siendo comprometida» hay perspectivas alentadoras para el corto plazo.
«Hoy vemos al río recuperarse de a poco, gracias a las lluvias que produjeron tanto en la cuenca del propio Paraná como en el Iguazú», explicó el funcionario en declaraciones a Radio Provincia. Según los registros oficiales, el nivel del Paraná en Barranqueras se ubicó, durante toda la semana, por encima de los 4,50 metros, una situación que no se producía hace más de tres años.
D´alessandro destacó que la situación «sigue siendo comprometida» porque las lluvias no son suficientes para revertir la sequía atraviesa el interior provincial, más allá que en las últimas semanas se han producido precipitaciones de distinta consideración en buena parte de la geografía provincial. «Necesitamos que las lluvias se den de una manera más contínua para que la humedad del suelo y las aguas subterráneas comiencen a retomar sus niveles, caudales y calidades: tenemos esperanza de que esto suceda para podamos hacer uso de las mismas», repasó.