Tras el crimen de Máximo Jerez, el niño de 12 años que fue asesinado a balazos el domingo por la madrugada en un ataque que dejó además a otros tres chicos heridos, la escalada de violencia en Rosario no para. Este lunes al mediodía, vecinos atacaron la casa de un traficante y otras dos de otros presuntos narcos.
Toco comenzó cerca de las 15. Encapuchados y con remeras que les cubrían el rostro, los vecinos comenzaron a ingresar a los domicilios y empezaron a llevarse lo que encontraban: bicicletas, electrodomésticos, un tanque de agua, colchones, muebles, ropa e incluso hasta los marcos de las ventanas. Luego siguieron con el domicilio de al lado y, al vaciarlo por completo, lo prendieron fuego. Todo sucedió sin que interviniera la Policía y ante las cámara de televisión. Una vez que el incendio parecía descontrolarse, llegaron los bomberos para aplacar las llamas.
“Estamos haciendo lo que debería haber hecho el Estado provincial. Derrumbar a los narcos”, dijo una mujer en diálogo con TN.
