Comenzó el juicio por el femicidio de Miriam Romero

Este lunes, el jurado popular escuchó las instrucciones iniciales y los alegatos de la fiscalía, querella y defensa en la primera jornada del juicio por jurados que tiene como imputado a Ezequiel Bonome, por «homicidio agravado por el vínculo y en contexto de violencia de género» contra Miriam Esther Romero. El hecho tuvo lugar el 15 de octubre de 2024 en Barranqueras.
Este es el centésimo juicio por jurados que se realiza en el Chaco y durante las audiencias previstas en la causa 33.404/2024-1 intervienen el camarista Ernesto Azcona, como juez técnico, la fiscal de Cámara, Noelia Encinas; el querellante Leandro Ramírez en representación de la Subsecretaría de Género y Diversidad a cargo de Sonia Valenzuela y los defensores Marcos Fabro y Manuel Makrilotakis.

Mañana martes comenzará la etapa de producción de la prueba en la que está prevista la declaración de once testigos de la acusación y cuatro por la defensa. Al finalizar las partes, se darán los alegatos del cierre.

Luego, Azcona leerá las instrucciones finales y el jurado pasará a deliberar durante un mínimo de dos horas antes de alcanzar un veredicto que deberá ser unánime.

TRANSMISIÓN EN VIVO
Las instrucciones iniciales, alegatos de apertura y clausura, instrucciones finales y veredicto serán transmitidas en vivo a través de www.youtube.com/@juicioporjuradoschaco y quedarán disponibles para su consulta posterior.

Tanto la audiencia de selección como la instancia de producción de la prueba no serán transmitidas en vivo, con el objetivo de garantizar la intimidad de jurados y testigos.

EL HECHO
El crimen ocurrió en la madrugada del 15 de octubre de 2024, en una vivienda ubicada en la avenida Soberanía al 5600, mientras las dos hijas en común de la pareja dormían.

Según la investigación judicial, las pruebas recabadas en la escena y los resultados de la autopsia fueron determinantes para desmoronar la coartada inicial del agresor.

Esther Romero sufrió múltiples heridas: los forenses confirmaron que recibió al menos cinco puñaladas y un severo traumatismo de cráneo provocado con un hierro, golpe que le causó la muerte de forma inmediata. Ambos elementos (el cuchillo y el caño metálico) fueron secuestrados en el lugar de los hechos.

Tras cometer el crimen, el propio Bonome se comunicó con la Policía confesando que había matado a su pareja, pero intentó justificar el acto alegando defensa propia. Para sostener esa versión, exhibió una herida cortante en el abdomen.

Sin embargo, los peritajes médicos incorporados al expediente revelaron que dicha herida fue una autoagresión, descartando por completo un ataque previo por parte de la víctima. Además, durante la instrucción de la causa, trascendió que el detenido minimizó el hecho ante terceros asegurando: «Se me fue la mano».

El trágico desenlace sacó a la luz un historial de abusos prolongado. En 2014, diez años antes del asesinato, Romero ya había denunciado a Bonome por violencia de género.

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