La Libertad es la capacidad que en principio tenemos todos los seres Humanos para disponer de nosotros mismos, es el fruto de la condición racional y voluntaria de la Persona o del sujeto capaz de tomar decisiones propias.
Esta Libertad es siempre posible aun en las peores circunstancias, al menos la libertad Espiritual; sin enbargo está siempre condicionada por razones psicológicas, emosionales, educativas familiares culturales, sociales y por las circunstancias de carácter, temperamento y el espacio y el tiempo en que se construye la subjetividad.
Es muy frecuente al menos en nuestra zona escuchar a adolescentes y jóvenes decir “mi libertad termina donde comienza la de los demás. “La verdad que la expresión obedece a una visión individualista y precaria de la libertad; en realidad la presencia del otro es condición de posibilidad de mi libertad; en necesitamos de los padres para nacer al menos como causa inmediata, para tener una pareja nesitamos de otro, del docente para aprender y de un otro para desarrollar todas las acciones de la vida cotidiana, del panadero, carnicero, kioskero etc. Por lo tanto, la presencia del otro es condición de posibilidad de la libertad.
Hay una parte de la sociedad argentina que posee una visión de la libertad individualista y absoluta, que además de ser antológicamente des entrada y éticamente limitada; contiene problemas culturales y sociales significativos: resulta difícil poder lograr una comunidad organizada desde estándares razonables de convivencia social y articulación cultural en función de lograr una mejor calidad de vida de toda la población, desde un individualismo descarnado.
Se trata de reconstruir el tejido social a partir de la solidaridad y del descubrimiento del Otro como un TU que nos iguale y proyecte hacia una sociedad inclusiva, fundada en el respeto a la diversidad y a las minorías.
Las grandes transformaciones en la historia de la humanidad nunca fuero individuales sino comunitarias, si queremos una sociedad mejor una de las cosas que hay que hacer es reconstituir el entramado social.
Dr. Mario Luis Piccoli