Tras la declaración del fin de este fenómeno y el anuncio del advenimiento de su contracara, El Niño, creció la preocupación por su potencial influencia en la generación de condiciones climáticas extremas, como ser precipitaciones desmedidas, tormentas e inundaciones. Radio UNNE dialogó sobre la temática con el biólogo y Magíster en Ecología Acuática Continental, Juan José Neiff.
El investigador de Centro de Ecología Aplicada del Litoral (CECOAL, UNNE-CONICET) descartó inundaciones de gran magnitud para nuestra región: “No es esperable un Niño intenso, un Niño terrible como tuvimos en el 82 y 83; o en el 97 y 98”, dijo y avizoró que los efectos de la sequía extraordinaria continuarán.
“Si bien se ha declarado el fenómeno de El Niño en el mes de marzo, Corrientes tiene acumuladas de precipitaciones menores que lo normal, valores de evapotranspiración alta, las temperaturas son bastante más cálidas. No se puede decir que este haya sido un invierno frío, en general las temperaturas están por sobre lo normal”, detalló el especialista.
Una comprobación de esto, ejemplificó Neiff, son los incendios en pleno invierno: a finales de julio y durante cinco días ardió un foco ígneo en campos del departamento de Caá Catí. Desde el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) reportaron, mediante estudios satelitales, que se vieron afectadas más de 1.000 hectáreas de humedales.
“Con pocas lluvias, mucho viento y alta evapotranspiración se genera un combo perfecto para que continúe la sequía. Seguimos teniendo incendios en Corrientes en pleno invierno, si hubiera terminado la sequía, eso no estaría”, consideró el biólogo. Sin embargo, reconoció que las consecuencias del cambio climático generan escenarios nuevos que desafían los actuales recursos de la ciencia para realizar pronósticos a largo plazo.