La sesión de este miércoles en la Cámara de Diputados dejó otro capítulo de tensión entre el diputado chaqueño Aldo Leiva, de Unión por la Patria, y el presidente del cuerpo, Martín Menem. El faltazo de su micrófono durante una votación derivó en un fuerte reclamo de la legisladora Cecilia Moreau, en medio del debate por la prórroga de la emergencia en discapacidad .
El conflicto se desató durante la votación nominal de un apartamiento del reglamento impulsado por el diputado Juan Marino (Unión por la Patria), con el que la oposición buscaba incorporar al temario un proyecto para extender la emergencia en discapacidad hasta el 31 de diciembre de 2027.
Cuando llegó el turno de Leiva, la Presidencia lo consignó inicialmente como abstención, pero el legislador intentaba dejar en claro que su voto era afirmativo. El problema fue que su micrófono permanecía apagado y no lograba hacerse escuchar.
Moreau intervino desde su banca para pedir que se resolviera el inconveniente técnico y advirtió que, si el micrófono no se habilitaba, el voto no quedaría registrado en el sistema. El cruce escaló cuando Menem decidió seguir con el resto de la votación sin resolver antes la situación de Leiva. Fue en ese momento cuando Moreau lo acusó directamente: «Está impidiendo la voluntad de expresarse a un diputado».
Menem retomó luego el micrófono de Leiva y le exigió que se limitara a expresar el sentido de su voto, sin extenderse en explicaciones. Tras varios intentos para habilitar el audio, el diputado finalmente pudo votar de forma afirmativa y su posición quedó incorporada antes del cierre.
El apartamiento del reglamento no alcanzó los tres cuartos de los votos necesarios para su tratamiento inmediato, pero cosechó 133 votos afirmativos, 107 negativos y 11 abstenciones, un número que, según se remarcó, supera el mínimo de 129 necesario para el quórum en una eventual sesión futura convocada especialmente para tratar el tema.
NO ES LA PRIMERA VEZ
El cruce de este miércoles no fue un hecho aislado entre ambos dirigentes. La tensión entre Leiva y Menem tiene antecedentes: en mayo de este año, durante otra sesión, el diputado chaqueño —excombatiente de Malvinas— ya había protagonizado un fuerte confrontación con el titular de la Cámara después de que este calificara su actitud, al mostrar una careta con el rostro de Manuel Adorni, con un término que Leiva consideró ofensivo. En esa oportunidad, Leiva se levantó de su banca y se dirigió hacia el estrado para responderle, y Menem debió aclarar después que su comentario apuntaba a la actitud del diputado y no a su persona, remarcando el respeto que le tiene como excombatiente.
En esta última sesión, Leiva volvió a hacerse notar antes de que arrancara el debate: se presentó con un traje que llevaba estampada la leyenda «Las Malvinas son argentinas», algo que ya había generado repercusiones previas al inicio de la jornada legislativa, centrada en la media sanción a la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central.
EL MARCO DE LA SESIÓN
La emergencia nacional en discapacidad, establecida por la Ley 27.793, rige hasta fines de 2026 y la propia norma habilita su extensión por un año adicional. El proyecto que buscaba adelantar ese debate contaba con el impulso de Marino y de Natalia de la Sota, además del acompañamiento de legisladores de distintos bloques.
En paralelo, la sesión avanzó en otros puntos centrales de la agenda oficialista, como la reforma del Banco Central —que fija la preservación del valor de la moneda como misión principal del organismo y busca evitar que financie el déficit fiscal mediante emisión monetaria— y el proyecto conocido como Inocencia Fiscal II.