Con el verano a la vuelta de la esquina, las playlists comienzan a llenarse de nuevos hits y uno de ellos es Enamorarse Para Qué del dúo Vius —integrado por los hermanos Nicolás (27) y Santiago Ojeda (24)— que se perfila como uno de los grandes favoritos del 2025-26.
En una era donde la tecnología marca el ritmo de la industria musical y la viralidad puede surgir de forma impredecible, los chaqueños de Vius se convirtieron en un fenómeno incluso antes de estrenar su tema gracias a un adelanto compartido en TikTok (@ViusMusic) desde Ecuador, donde residen y trabajan en su música bajo la representación de Sebastián Jay, quien los descubrió en la plataforma hace dos años y los impulsó a dar sus primeros pasos con el sello Emporio Records de Estados Unidos.
“No tenemos un lugar fijo. Vamos y venimos… Parte de nuestra disquera está acá en Ecuador así que estamos viviendo en Quito pero viajamos mucho a Miami y Argentina”, revelaron en diálogo con Clarín sobre su vida nómade dictada por los compromisos de su agenda.
Lejos de crecer en una familia de músicos, el dúo musical descubrió su vocación por cuenta propia. Su mamá, Silvia, se desempeña como maestra jardinera mientras que su papá, Fabián, es comerciante.
Así, sin familiares que se dedicaran a la música ni herencia artística, los hermanos construyeron su pasión desde cero, impulsados por el deseo genuino de crear y compartir su voz con el mundo.
El primero en tener contacto con la música fue Nicolás que a los dos años ya se entretenía fingiendo ser baterista. Al ver ese talento natural, sus padres le regalaron una batería de juguete.
Con el tiempo, del instrumento de percusión pasó a una pequeña guitarra, que lo inspiró a tomar clases. Así le contagió su interés por la música a su hermano menor, Santiago.
La conexión que los jóvenes forjaron con la música fue tan fuerte que, durante sus años de primaria, se ofrecían para participar en actos escolares y se unían a las misas en la iglesia para tocar los tradicionales cánticos.
Además, antes de formar Vius, ambos integraron distintas bandas de rock, donde adquirieron experiencias y herramientas para lanzarse como dúo.
Silvia y Fabián respaldaron a sus hijos en la búsqueda de su meta musical, pero los hermanos Ojeda no estuvieron exentos de contemplar el famoso “plan B” que todo artista considera al proyectar su futuro.
Nicolás y Santiago respetaron el consejo de sus padres y se sumergieron en el mundo de los números: el mayor estudió Contador Público durante dos años y el menor se inclinó por la Administración de empresas. Aun así, el 2021, el deseo de crear canciones fue más fuerte, y pronto abandonaron los estudios.
En este sentido, Santiago resaltó: “Dejamos la carrera sin que nuestros padres lo supieran, y quiero recalcar que estuvo mal pero no éramos felices, y lo único que queríamos era componer música”.
“A mi me agarró un cargo de conciencia y se los tuve que decir”, confesó Nicolás, quien en ese entonces ya publicaba videos cantando covers en redes, logrando un alcance más allá de su ciudad, Sáenz Peña.
“A la gente le copaba pero cuando subí uno cantando con Santiago, explotó. Ese fue el quiebre inicial para nosotros porque entendimos que teníamos que hacer algo juntos”, contó.
La creación y el camino de VIUS hacia el éxito
Nicolás y Santiago tienen raíces catalanas y, al formar el dúo, apostaron por un slogan breve, fácil de recordar y que estuviera conectado a sus antepasados: Vius.
“La música nos hace sentir vivos y la palabra en catalán, significa eso, vivos”, explicaron.
El siguiente paso fue elegir una canción con la que lanzarse al vacío y en 2018 editaron Ella me dice, su primer sencillo.
En ese entonces, el dúo no contaba con grandes recursos pero en lugar de dejarse intimidar por las limitaciones, compraron un micrófono económico y grabaron la canción en su casa.
Su primer lanzamiento no fue un hit pero la emoción de escuchar su propia canción en Spotify y compartirla con el mundo fue suficiente para seguir adelante.
“Teníamos 20 reproducciones y 5 suscriptores pero estábamos felices de que alguien quisiera escucharla. Me siento orgulloso de haberme animado e intentar producir sin tener la mínima idea de lo que estaba haciendo”, afirmó el mayor de los hermanos Ojeda sobre los inicios de Vius.
Tras largas jornadas en el estudio, donde reforzaron sus conocimientos de composición, descubrieron su propio sonido y construyeron su identidad artística, el dúo musical lanzó Estoy a un vaso no má que consolidó su estilo: cumbia con matices de reggaetón, fresco, liviano y lleno de energía.
Ese estreno musical dio lugar al remix de su canción original No voy a olvidarte en colaboración con Rombai.
Después de un 2024 lleno de experimentación con canciones que afianzaron su sonido como Vino Tinto, Tengo y Se Va, Vius exploró géneros ranchero y latino con temas como Enero a Enero y Chingada, captando la atención de un público más diverso en la región.
Para 2025, Nicolás y Santiago retomaron las raíces de su estilo con Qué es eso?, reafirmando su identidad en la cumbia pop.
Así, el gran éxito llegó con Enamorarse Para Qué, canción que promocionaron en TikTok con una serie de adelantos filmados con sus amigos que se viralizaron luego que los internautas musicalizaran sus propios videos con la canción, convirtiéndola en su gran trampolín.
Tras el impacto de su hit y su nuevo lanzamiento Mi Peor Ex, el dúo supera en Spotify el millón y medio de oyentes mensuales, estará en los premios Los 40 Principales de España y planea embarcarse en una gira musical global a partir de noviembre, recorriendo Latinoamérica (Argentina es una parada obligatoria) y ciudades de Europa.
-¿Qué les pasó cuando el adelanto de Enamorarse para qué se viralizó en Tik Tok y conectó con tanta gente?
Santiago: No esperábamos para nada la repercusión. Estábamos en un campamento de composición en Ecuador y de ahí sacamos un video, sabiendo que debíamos lanzar una canción. Probamos suerte y cada vez que lo revisábamos veíamos que los números subían. Ahí nos dimos cuenta de que algo estaba pasando y la gente nos empezó a pedir la canción completa.
Nicolás: A la canción siempre le tuvimos fe. Para nosotros fue uno de esos temas que vos le mostrás a tus amigos y sabes que va a funcionar. Ellos fueron los primeros en decirnos que le iba a ir bien, pero superó las expectativas.
-Considerando el impacto de la canción en redes, ¿Experimentaron nervios o ansiedad antes de estrenarla oficialmente?
Nicolás: Sí, uno espera mucho un momento como este. No es un vértigo de decir: ‘Me quiero bajar’, pero una vez que el tema está listo, empiezan a surgir muchas preguntas. Te planteás qué puede pasar cuando la canción llegue al público. A veces, las canciones se hacen virales y la gente ni siquiera sabe quién las canta. Quizás escuchaban Enamorarse Para Qué y no sabían que éramos nosotros, pero nosotros intentamos ir pasito a pasito. Estamos contentos porque encontramos un sonido en el que nos sentimos cómodos y la gente conectó.
-¿Extrañan Argentina cuando están lejos? ¿Cómo se aseguran de encontrar tiempo para pasar con su familia?
Santiago: Uno nunca se acostumbra a estar lejos de Argentina, siempre querés volver. Es nuestra casa. No importa dónde estemos, seguimos siendo muy argentinos. Tratamos de regresar para las fiestas. Solo un año pasamos las celebraciones lejos de los nuestros.
Nicolás: Sí, extrañamos, y sobre todo la comida. Estando lejos siempre se antoja una buena pizza, una empanada o la comida de la abuela. En cuanto a los viajes, dependemos mucho de las jornadas de estudio o de los lanzamientos. Nos guiamos por nuestras agendas; no tenemos tiempos fijos para volver a Argentina, pero hacer música nos da cierta libertad para poder visitarlos, ya que mamá, papá y las abuelas están allá.
-¿Sienten presión por crear canciones que funcionen en redes y plataformas digitales? ¿Cómo equilibran lo que quieren transmitir en su música y lo que pide el algoritmo?
Nicolás: Nosotros buscamos nuestro propio sonido, y que se pueda identificar. Con Enamorarse Para Qué, en ese sentido, nos dimos cuenta que hubo un antes y un después.
Santiago: Si bien en el camino hubo tropiezos y caímos en lugares comunes de sentir que nuestra música sonaba a tal o cual artista, con esa canción en particular nos sentimos cómodos con lo que escuchamos al terminarla. En términos de sonido es cumbia, aunque también tiene elementos de reggaetón y RKT, y tener productores que provienen de todas partes del mundo ayuda un montón a alimentarlo.
-¿Cómo lidian con la exposición y las opiniones en redes sociales? ¿Qué aprendizajes les dejó ver su música viralizarse y llegar a públicos diversos?
Santiago: Las críticas siempre están pero yo aprendí que mientras más forzamos las cosas, menos salen. Hay que soltar un poco el control y fluir más. Hay que divertirse porque cuando uno piensa mucho el contenido y de qué manera hacer llegar la música a la gente, es contraproducente.
Nicolás: Sobre el motivo por el cual nuestra música llega a diversas audiencias, creo que tiene que ver con el hecho de que el mensaje para todos es el mismo, sin importar de donde seas, la edad que tengas o tu clase social. Tener el corazón roto es algo que nos pasó a todos.
-¿Con qué artistas de la escena musical argentina les gustaría colaborar en el futuro?
Nicolás: Diría el Duko, María Becerra, Paulo Londra y Tini Stoessel.
Santiago: Yo amo a Luck Ra, me encantaría poder colaborar con él.
-¿Qué sueños o metas tienen como dúo musical?
Santiago: Para nosotros poder llegar a hacer un Movistar Arena en Argentina sería nuestro gran sueño. Es todo un objetivo. Pero lo que más nos llenaría es hacer un tour global. Hay muchos destinos que nos gustaría llegar a conocer y es muy loco pensar que desde el Chaco pudimos llegar a tanta gente. Y eso te hace querer ir país por país, y conocer a todos.