El conductor de Telefe Noticias abrió su corazón y reveló una historia desconocida de su pasado: por qué desapareció su padre, cómo fue vivir en una pensión cuando daba sus primeros pasos en los medios y el enorme esfuerzo de su madre para sacarlo adelante.
Rodolfo Barili es una de las caras más reconocidas y queridas de la televisión argentina. Con 31 años en Telefe y un Martín Fierro de Oro en sus vitrinas, el periodista hoy disfruta de un gran presente profesional. Pero detrás de ese éxito, hay una historia de sacrificio, ausencia y lucha personal que pocos conocían.
En una entrevista con el periodista Nico Peralta, el conductor de Telefe Noticias recordó su infancia en Rauch, la partida de su padre y el esfuerzo de su madre, Antonia, quien lo crió sola junto a su hermano.
“Mi viejo no pasaba un mango, se había ido de casa y mamá me bancaba sola con su sueldo de docente”, relató Barili. “Nos ayudaban una asociación becaria de Rauch, amigos de la familia, otras docentes, mis tíos y mis tías. Siempre hubo una mano extendida”, recordó con emoción.
Los primeros pasos en los medios
Su amor por la radio comenzó a los 16 años, cuando le pidió a su tío que lo ayudara a conseguir trabajo en una emisora local. “El 1° de diciembre de 1988, al día siguiente de cumplir 16, empecé a trabajar en radio, a la par del colegio. Desde el primer momento dije: ‘Guau, qué bueno que está esto’”, contó.
Años después, ya instalado en Buenos Aires, Barili pasó por momentos muy difíciles. “Había vivido en una pensión en el barrio de Congreso. Era un altillo de tres por dos, con una mesa y poco más. El baño era compartido. Pero así y todo era feliz, porque estaba haciendo lo que amaba”, recordó.
Durante un tiempo, incluso llegó a vivir dentro de una radio. “La familia Villegas, dueña de FM Líder en Belgrano, me dijo: ‘Vení a vivir a la radio si querés’. Dormía en el estudio 2, en un catre, y era el tipo más feliz del mundo. A la mañana iba al Iser, volvía, hacía radio y dormía ahí mismo”, contó con una sonrisa.
La ausencia del padre y el perdón
Consultado por la ausencia de su padre, Barili fue tan sincero como sereno.
“Mis viejos se separaron cuando yo era chico y mi padre desapareció durante mucho tiempo. Después aparecía en forma esporádica. Pero todo bien. Después lo hablamos y tuvimos otro contacto en otras etapas de mi vida. No me debe nada y yo tampoco”, explicó.
Hoy, ya adulto y padre de Dante (22) y Benicio (19), el periodista reflexiona sobre aquella historia con comprensión, aunque sin dejar de lado el dolor que le dejó.
“Lo único que no entiendo, sobre todo desde que fui papá, es su ausencia. Un padre pone a sus hijos como lo más importante. Hoy me desvelan mis hijos y trato de estar presente siempre. Supongo que mi padre hizo lo que pudo. No hay rencor. Uno es también las circunstancias que lo marcaron”, expresó con emoción.
Con la humildad que lo caracteriza, Barili cerró su relato con una lección de vida:
“Por algo las cosas ocurren. Hay que estar atentos cuando la vida se pone difícil, porque siempre va a haber alguien dispuesto a darte una mano.”