La Xenofobia y la discriminación en las redes sociales han estado presentes en grandes sectores de la sociedad. Corrientes y Chaco, incluso, siguen luchando ante la práctica de estas malas costumbres en tiempos en las que las provincias hermanas fueron obligadas a separarse por un bicho pandémico. Los pensamientos no son globales pero los individuales generan dolor y malestar. Una joven, de 20 años, dando a entender que Chaco debe ser exterminado. Insólita inmadurez juvenil.
Su nombre es Bárbara – el único detalle que daremos de su identidad para, justamente, no darle más de lo que merece- tiene 20 años y se describe en su perfil de Instagram como “Adicta a lo que la destruye”. Esta última frase lo dice todo. Una destrucción espiritual llena de discriminación y xenofobia disimuladas en un twit, que queremos pensar, fue una mala idea de hacerse la chistosa.
“Q’ provincia exterminarian? Y porque Chaco?” pregunta a sus, apenas 942 seguidores. Pocas personas, por suerte. Muchos retuits y me gusta, desafortunadamente. Y no, nos equivocamos en la redacción de lo que ella escribió. Lo pusimos tal cual, aunque duelan los ojos.
En principio cualquier comentario Xenófobo o discriminador en las redes sociales está penado por la ley y tanto el autor como aquellos que se prendieron en la jugada, pueden ser denunciados ante el INADI e incluso ante la Justicia.
No queremos cosificar su error, simplemente usarlo como ejemplo de lo que una sociedad no debe tolerar. Ni en chiste, ni en broma. Este es un mensaje a la conciencia social. Más allá de que la misma Bárbara, sostenga que “aunque me bardeen voy a sostener lo que pienso”. A menos claro, que una denuncia caiga en su contra. Allí, deberá dejar de sostener su incomprensible pensamiento y dar lugar al pedido de perdón. Arrepentirse, también es crecer.
Corrientes se encuentra en la incómoda tarea de tener que promover duros y exhautos controles en el acceso del Puente General Belgrano para evitar que un eventual contagio comunitario golpee a sus habitantes. Chaco, por supuesto, lo acepta.
Sin embargo, y más allá del desafortunado comentario de esta joven mujer, nadie debería desear la extinción de Chaco, menos que menos Corrientes. Por qué si Chaco no existiera, miles de correntinos caerían automáticamente debajo de la línea de la pobreza. Por qué si algo hemos aprendido en estos 86 días de cuarentena, es que Chaco y Corrientes jamás podrá vivir, el uno sin el otro. Están a destinados a ser, de lo contrario, dejarán de ser.
“Nos une una Historia. Siempre seremos Chamamé Litoral. Somos Chacos. Somos Corrientes. Somos nuestro Nordeste Porá. Un puente nos separa, nos une una historia y la esperanza».
FUENTE : Diario21