La eliminación total de los aranceles a la importación de celulares comenzó a regir desde este jueves y abre un nuevo escenario en el mercado tecnológico, con expectativas de mayor competencia y una posible baja adicional en los precios.
Desde este jueves, los teléfonos celulares que ingresen al país dejarán de pagar aranceles de importación. La alícuota pasa oficialmente a 0%, en una medida impulsada por el Gobierno nacional con el objetivo de alentar la competencia, ampliar la oferta y generar una baja en los precios que pagan los consumidores, aunque el impacto no sería inmediato ni uniforme.
La decisión se enmarca en una política de reducción impositiva iniciada en mayo de 2025, cuando el Decreto 333/2025 había reducido los aranceles del 16% al 8%. Con la eliminación total del gravamen, el Ejecutivo apuesta a profundizar el descenso de valores en el mercado de tecnología.
El ministro de Economía, Luis Caputo, celebró la medida y aseguró que forma parte de un compromiso asumido por el Gobierno. «Seguimos cumpliendo con el compromiso de bajar impuestos y facilitar el acceso a la tecnología para todos los argentinos», afirmó. En esa línea, sostuvo que se trata de «un nuevo paso en la eliminación de impuestos que permitirá mayor oferta y precios más competitivos».
Según datos oficiales, desde que comenzó la reducción arancelaria en mayo, los precios de los celulares bajaron entre un 25% y un 35%, dependiendo de las marcas y modelos. «Ahora, con el ingreso al país de teléfonos inteligentes sin impuestos, se amplía la oferta y se promueven precios más competitivos», indicaron desde el Ministerio de Economía en un comunicado difundido este jueves.
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, también destacó la decisión a través de sus redes sociales: «Los aranceles de importación de celulares pasarán a ser del 0%. Menos impuestos, más competencia y mejores precios para todos».
¿Bajarán más los precios?
Si bien el Gobierno confía en que la eliminación total de aranceles genere nuevas rebajas en los valores, especialistas advierten que el efecto dependerá de otros factores, como el tipo de cambio, los costos logísticos y las estrategias comerciales de las empresas. No obstante, con la nueva normativa vigente, el mercado de celulares inicia una etapa de mayor apertura, con la expectativa de más competencia y mejores precios para los consumidores argentinos.