Sáenz Peña produce un insumo muy valioso, algo así como una materia prima que le damos todos nosotros desde todas las ciudades del País: la basura, el residuo sólido urbano. En algunos lugares se cotiza en dólares ya que la basura reciclada es una materia prima costosísima para empresas multinacionales.
Entonces la basura urbana, la basura que cientos de miles de personas y familias tiran diariamente es recolectada por los estados, pero no termina allí, ya que se convierte en un insumo valiosísimo para empresas que reutilizan las toneladas de reciclado para volver a producir sus productos. Es tan simple como entender que si la basura urbana sale del país se paga en moneda extranjera.
Donde -entonces- va a parar las toneladas de basura de nuestra ciudad, Sáenz Peña? y porqué no está contabilizada en los presupuestos como un ingreso del estado?
Porque es un secreto un tema tan importante en materia ambiental primero, ya que existen obras que el municipio adeuda hace años y existe un intercambio del residuo reciclado con sujetos que vemos todos como diariamente retiran camiones de residuos desde la planta de reciclado y enfardadoras del centro verde de la municipalidad.
Es importante el sistema de enfardado ya que cada bien residual, ya se plástico, caucho, el cartón, botellas, latas, films, bolsas, briks…: politereftalato de etileno, polietileno de alta densidad (PEAD), plástico mezcla, hierro, aluminio y plástico film, entre tantos otros residuos que tiramos.
Por poner unos ejemplos, con los neumáticos desechados se obtiene small, un material que se utiliza en obra civil, combustible para cementeras, acero de gran calidad, losetas para parques infantiles o un granulado que ayuda a mantener el césped de los campos de fútbol en óptimas condiciones; y recuperando tres litros de aceite industrial se llegan a obtener dos litros de un nuevo aceite adecuado para ser usado.
Nadie quiere decir que se hace con las toneladas diarias de basura que salen de la ciudad en grandes camiones con acoplados hacia destinos inciertos.
El municipio “administrado” por Cambiemos en Sáenz Peña, diariamente enfarda toneladas de plástico, toneladas de cartón, toneladas de caucho, de bronce, botellas, latas, films, bolsas, plástico mezcla, hierro, aluminio y plástico film, entre otros materiales, de altos costos internacionales para empresas nacionales e internacionales que “reutilizan” el material reciclado bajando costos de producción.
Si las empresas de gaseosas para dar solo un ejemplo bajan costos altísimos con material reciclado, este material es vendido por los recicladores a precios en dólares en ciertos casos, y es por eso que Sáenz Peña como otras ciudades enfardadoras son proveedoras prácticas de grandes volúmenes de plástico, vidrio, carton, caucho o goma, bronce, chapas, etc.
LA BASURA ES COMO UNA MINA E INDUSTRIA EN ALZA – GESTIONAR Y RECICLAR LA BASURA ES UN NEGOCIO, PERO QUE INTERESAR A LAS CIUDADES
Es una industria al alza, cuya manipulación se realiza sin control.
Gestionar, clasificar y reciclar son palabras que usan los gobiernos municipales para presentarse como gobiernos de calidad ambiental, sin embargo también son palabras mágicas de un negocio que, bien realizado, interesa a todos.
Primero por razones ambientales y de sostenibilidad de un planeta amenazado; también como una oportunidad de avance en un sector generador de empleo que exige investigación y desarrollo para conseguir soluciones cada vez más eficientes y verdes para nuestra basura. O como forma de evitar castigar en exceso a la naturaleza extrayendo de sus entrañas materias primas que se pueden recuperar de los productos ya consumidos.
Los desechos son un recurso.
Para dar una idea, según los datos de la Comisión Europea (CE) que recoge un informe de la asociación ecologista Amigos de la Tierra, gestionar correctamente los residuos supondría un ahorro para los países de Europa de 72.000 millones de euros, con más la creación de más de 400.000 puestos de trabajo y un aumento del negocio anual del sector de 42.000 millones de euros. Si se cumpliera la estrategia de la CE, ayudaría a crear 2,4 millones de empleos y un volumen de negocio de 187.000 millones de euros.
Es decir que reciclar es una cuestión de economía y de sostenibilidad. Es una salida para liberarnos de los residuos y de las sustancias tóxicas que producen y que la naturaleza es incapaz de degradar.
Por ejemplo, la mayoría de los plásticos no son biodegradables y pueden permanecer donde se depositen hasta 500 años; la basura orgánica llega a contaminar suelos y mantos acuíferos, y muchos de los componentes de los inventos tecnológicos que nos acompañan cada día resultan muy peligrosos si no son tratados adecuadamente.
Pero hasta ahí decimos lo importante que es el tema en materia de economía de las ciudades y Países y en materia de sostenimiento.
LA BASURA EN ARGENTINA:
Los estudios son muy profusos y variados, pero en Argentina se genera una tonelada de basura cada dos segundos, pero se recicla una pequeña proporción de esa cantidad. Hay normativas e iniciativas estatales y privadas que apoyan la recuperación de residuos. Cooperativas de recicladores urbanos, contenedores y puntos verdes. Pero aun así, el problema de la basura sigue siendo un desafío colectivo, y se atribuye por los especialistas a la falta de un régimen unificado que disponga reglas claras para la industria, una discontinuidad en las medidas, permanentes recambios de las autoridades gubernamentales, la escasa educación ambiental y los pocos controles y penalidades.
Según la Dirección Nacional de Gestión Integral de Residuos (DNGIR), dependiente del MAyDS, la Argentina se ubica entre los países de rango medio en generación per cápita diaria de residuos sólidos urbanos (RSU), basura proveniente del ámbito residencial, comercial, sanitario o industrial. El promedio diario de desechos por habitante es de 1,03 kilos, equivalente a casi 45.000 toneladas diarias para el total de la población (una tonelada cada dos segundos) y alrededor de 16,5 millones cada año. O lo que puede compararse con una pirámide de 85 metros de base y la altura del Aconcagua, de 6.960 metros, como afirma el citado Informe del Estado del Ambiente.
No obstante, las cifras varían de acuerdo a cada jurisdicción. No existe a nivel nacional una política que regule la recolección de residuos. Se trata de una responsabilidad municipal, por lo que cada distrito decide cómo abordar la cuestión, en base a sus capacidades y recursos económicos.
A ello se le suma la exigua, por no decir casi nula, información que existe sobre el tema y la dificultad para acceder a ella.
Sin dudas es muy interesante y extenso el tema.
El drama es lo que sucede en nuestra ciudad.
EL DESFILE DE CAMIONES EN EL “CENTRO VERDE” LLEVANDOSE TONELADAS DE BASURA COMODAMENTE ENFARDADA:
En el denominado CENTRO VERDE de Sáenz Peña, ubicado a la vera de la ruta nacional 16, camino a Napenay desfilan camiones llevándose la basura ya enfardada y cómoda para usar.
Nadie explica quién se la lleva ni donde.
Pero eso no es todo, ya que es lamentable la falta de obras de disposición final de los residuos no reciclados (es decir de lo que no puede ser reciclado ni enfardado) que quedan en un estado de “acopio de basura a cielo abierto” afuera del galpón de chapa del predio de la Planta de “Reciclado” de ruta 16 llamado “centro verde”.
Evidentemente esa montaña de toneladas de basura que no tiene tratamiento, que no se traslada no está siendo tratada como disposición final porque faltan las obras.
Las celdas de disposición final que exige un tratamiento final químico costaron cerca de 3 millones de pesos en 2014, esto es, cerca de 5 o 6 millones de pesos actualizados a 2019, pero no están ya que las fotos son elocuentes: lo que no se recicla queda amontonado afuera del galpón y en lugar de soterrarse, se quema contaminando nuevamente el ambiente de la zona.
En 2014 el municipio de Cipolini recibió transferencias por 11 Millones para erradicar el basural más grande de la región: el famoso basural de la calle 17 y 68 que al año 2019 sigue igual y más grande que entonces.
La obra saneamiento de basurales de la calle 17 zona oeste de Sáenz Peña no se hizo, ya que el mismo basural sigue y cada vez más grande.
Y se recuerda que por este desmanejo de la basura urbana falleció un operario que un camión Municipal tiraba basura en un predio privado
Luego en el barrio Monseñor de Carlo se efectuaron “arreglos” de las calles donde aparecieron retazos de zapatos y otros residuos, como además el caso de la basura del cementerio que fue usado para relleno de calles de barrios de la zona norte de la ciudad termal.
Las toneladas de residuos que se van en camiones de la ciudad termal: donde va? quién/es se la llevan?